Todas las claves de la nueva reforma laboral

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El pasado 31 de diciembre entró en vigor la ley que reforma el mercado laboral, pactada entre el Gobierno y los agentes sociales. Sin embargo, en lo referente al nuevo marco de los contratos de trabajo, será de aplicación tres meses después. Por lo tanto, las empresas tienen hasta el 30 de marzo de 2022 para adaptarse a esta nueva normativa.

A continuación, explicamos las principales claves de esta ley que modifica la normativa laboral de nuestro país.

La reforma laboral y sus principales cambios 

La intención del Gobierno con esta iniciativa legislativa es trabajar y modificar los siguientes ejes:

  • La contratación laboral, con el objetivo de reducir la temporalidad.
  • La prevalencia de los convenios colectivos, dando prioridad a los sectoriales frente a los de empresa.
  • Los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), tan utilizados durante la pandemia, para incorporarlos a la legislación ordinaria y evitar así más despidos.

Veamos cada una de estas modificaciones más detalladamente:

Contratación laboral

El contrato de trabajo habitual será el indefinido. Los contratos temporales solo pueden existir en dos situaciones: por circunstancias de la producción y para sustituir a otro trabajador con reserva de puesto.

El primero de estos contratos temporales se aplica a necesidades imprevisibles de la producción, por un tiempo máximo de 6 meses (ampliables a 12, según convenio). Para situaciones previsibles, como la campaña de Navidad o las campañas agrícolas, se establece un periodo máximo de 90 días al año. Desaparece, así, el contrato por obra o servicio.

Por su parte, el contrato de obra en la construcción pasa a ser indefinido. La idea es que, cuando acabe la obra, la empresa recoloque al trabajador en otro proyecto, si es posible. Si no, le puede despedir con una indemnización del 7 %.

En cuanto a las empresas cuya actividad sea siempre estacional, tienen que usar el contrato fijo-discontinuo, que tiene los mismos derechos que el indefinido. Y se reduce a 18 meses en 2 años el tiempo que se permite encadenar contratos. Si se supera el plazo, se convertirán en indefinidos y las empresas se enfrentarán a sanciones de hasta de 10 000 euros.

Respecto a los contratos formativos, serán de dos tipos: 

  • Formación en alternancia: combina formación y trabajo.
  • Adquisición de la práctica profesional: tendrá entre 6 meses y un año de duración.

Se elimina también el despido por causas económicas en la Administración Pública.

Convenios colectivos

Se vuelve a la llamada ultraactividad de los convenios colectivos, que se prorrogan sin límite de tiempo hasta que se firmen los nuevos. Además, el convenio sectorial recupera su prevalencia sobre el convenio de empresa, que puede regular determinadas medidas en el seno de la organización, pero no la jornada laboral ni los salarios.

Por otra parte, a las empresas subcontratistas se les aplica el convenio del sector de la actividad que realizan. Si disponen de convenio de empresa, se tendrá en cuenta si ofrece mejores condiciones.

Los nuevos ERTE

La ley potencia los ERTE para evitar despidos. Para ello, incorpora los ERTE de fuerza mayor utilizados durante la pandemia y mantiene los ERTE ETOP (por causas económicas, técnicas, organizativas y de la producción).

También crea una nueva figura, llamada Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo, con dos modalidades:

  • Cíclica: cuando la coyuntura económica lo aconseje, con una duración máxima de un año.
  • Sectorial: cuando un sector necesite una reconversión, con una duración máxima de un año y dos prórrogas de 6 meses.

El Gobierno tiene previsto evaluar los resultados de esta reforma en 2025, momento en que hará pública la reducción de la tasa de temporalidad que se ha logrado alcanzar.

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